Domingo 17 de december de 2017

Acuerdo de reserva de cargas con Brasil, planean apertura

30/11/2017

Flexibilizarían el acuerdo de reserva de cargas con Brasil. Buques de la UE podrían transportar contenedores vacíos y carga con destino a terceros países.

acuerdoAvanzan con firmeza las negociaciones para concretar un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y, como en toda negociación, hay que dar para recibir, informó El Cronista.
Una forma para acceder a los espacios de mercado europeos con nuestros productos, sería la apertura -como moneda de cambio- de los servicios bilaterales de transporte marítimo como los que hoy poseen Argentina con Brasil, y Brasil con Uruguay.
Esta posibilidad, que despertó la preocupación de la sede Buenos Aires de Servicios de Transporte Marítimo Argentina Brasil (Semarbra), debe ser analizada desde la óptica de un gobierno que ya dio clara señales en favor de la marina mercante, los tripulantes y la bandera argentina.
El cabotaje nacional no será afectado con esta apertura. Ni la Unión Europea lo pide porque ellos no dan acceso al cabotaje, ni la Argentina lo ofrecerá porque todos los países del Mercosur también hicieron expresa reserva al respecto.
El acuerdo establece que la mercadería entre Argentina y Brasil debe ser transportada en buques de bandera argentina o brasileña con la excepción de trigo, mineral de hierro, petróleo y sus derivados. El asunto es que no hay buques con la bandera celeste y blanca y solo un par de barcos de la naviera Aliança de Brasil. Los que ganan son los armadores posicionados en este tráfico que chartean los buques, o sea venden la bandera. No se benefician ni los barcos, ni los pabellones ni los tripulantes. No obstante, el gobierno tampoco está dispuesto a una abolición total de estos acuerdos preferenciales porque hacerlo implicaría no solo el acceso de los europeos sino también de navieras del mundo entero como las chinas por ejemplo. La estrategia argentina es ofrecer una apertura lógica.acuerdo
Oferta
La oferta que se llevará a la mesa de negociación será la de abrir los acuerdos solo a los europeos, para el transporte de contenedores vacíos y para la carga que tenga como destino final a terceros países aunque hagan previa escala en puertos brasileños. La liberalización de estos trasbordos eliminará el costo de intermediación que hoy es de entre US$ 20 y US$ 30 por contenedor para el tramo que va de Argentina al Brasil. A los europeos les interesa el mercado de contenedores y el de transporte de automotores. No hay muchos buques con bandera de la UE por el mundo levantando carga general porque es un mercado muy abierto donde siempre gana el pabellón de conveniencia.
Esta estrategia, que muy bien podría definirse como de reducción de daños frente a la apertura, permitirá ingresar más productos argentinos al mercado europeo con el consiguiente beneficio para el país.
Queda ahora cerrar las negociaciones con un Brasil que está en sintonía con la Argentina y armonizar la propuesta a escala Mercosur. La oferta, en este caso, deberá contemplar un plazo de implementación que permita a los dos países modificar la legislación interna. En este terreno, se descuenta la oposición de los armadores a la medida, pero se tendrá el apoyo de la Cámara de Exportadores que desde hace años pide la eliminación total del acuerdo bilateral, y el colosal sostén de la Federación Industrial de San Pablo y de la totalidad de la industria automotriz de los dos países.
La idea del gobierno es mantener el acuerdo bilateral, pero con preferencia para el buque, la bandera y la tripulación y no para el armador como sucede en la actualidad.
Hoy para liberar un tráfico hay que tener la venia del armador argentino o en su caso brasileño, y con eso lo único que se consigue es que ese armador le dé el waiver a otro y cobre por ello.
Ahora se abrirá para los vacíos y trasbordos, pero para el resto de la carga el acuerdo bilateral se mantendrá sí y solo sí el buque sea de bandera argentina o brasileña y posea tripulación argentina o brasileña. Por ejemplo, una carga de cebada desde el puerto de Bahía Blanca con destino Fortaleza, si hay en zona un barco argentino o brasileño que cumpla con las condiciones de tripulación y bandera se la lleva. Pero si no hay buque bajo esos parámetros se libera automáticamente. Si el gobierno mantiene la reserva de carga es porque ello implicará trabajo para los argentinos más pago de impuestos, no intermediación.