Domingo 09 de december de 2018

Hombres armados atacan buque en Santos

14/8/2018

Hombres armados irrumpieron en el buque Grande Francia fondeado a 15 kilómetros del acceso al Puerto de Santos, en el litoral de Sao Paulo.

Hombres armadosHombres armados lograron subir al buque Grande Francia el domingo12 mientras el se encontraba en el fondeadero del puerto de Santos. Esta es un área, en Barra de Santos, donde los cargueros aguardan anclados su liberación para acceder al muelle y luego atracar en una de las terminales portuarias.
Al menos cuatro hombres armados consiguieron subir a la cubierta superior del buque, se sospecha que habían utilizado una cuerda con un gancho, lanzada a una de las rejillas de las aberturas ubicadas en el área de proa.
A diferencia de la mayoría de los buques, los laterales del Gran Francia se sellan, ya que la embarcación del tipo Ro-Ro perteneciente a la naviera Grimaldi, está destinada tanto al transporte de vehículos como de contenedores, que fueron el blanco de los criminales.
El ataque se efectuó en horas de la noche y fue notado por parte de la tripulación, que estaba despierta y se refugió en la sala de mando y control. Los marineros percibieron que los atacantes se movían con armas de puño y avisaron al capitán.
“Inmediatamente cuando percibió la situación, el comandante disparó la alarma de pánico y cerró el pasadizo al puente, el aviso sirvió de alerta para que los demás tripulantes también se encerraran donde estaban”, explicó la delegada de la Policía Federal, Luciana Fuschini.
La tripulación, refugiada en diversos compartimentos a bordo, pidió socorro mientras ocurría el asalto al buque. El capitán solicitó, en canal abierto de radio, ayuda a las autoridades brasileñas, y alertó a los oficiales de las demás embarcaciones en los alrededores sobre lo que estaba pasando y la presencia de hombres armados a bordo.
Según informaciones de la Compañía Docas del Estado de São Paulo (Codesp), al menos 60 buques estaban en los fondeaderos del puerto, que posee un área de 100 kilómetros cuadrados. Ninguna otra embarcación solicitó apoyo o reportó una eventual invasión en aquel momento.
El equipo del Practicaje de Sao Paulo atendió al llamado de socorro del capitán del Grande Francia y accionó el Núcleo Marítimo de la Policía Federal (Nepom). Militares del recién activado Grupamento de Patrulla Naval Sur-Sudeste, de la Marina, también fueron movilizados.
Sin embargo, las condiciones marítimas imperantes impidieron las operaciones de los grupos de rescate. Según datos del Centro de Previsión de Tiempo y Estudios Climáticos (Cptec), en esa madrugada se registraron olas de más de 2,5 metros en la región.
“Actuamos con rapidez y nos comunicábamos con el capitán vía teléfono y radio en todo momento, estaban asustados, pero toda la tripulación estaban en lugares seguros y no había nadie lastimado”, informó la delegada responsable del caso.

Hombres armados

Droga incautada a bordo del buque.

El G1 (portal de noticias de Globo) constató que la acción criminal de estos hombres armados, inédita en la historia reciente del Puerto de Santos, duró aproximadamente dos horas. Los criminales huyeron de la misma manera que llegaron al buque, en una embarcación rápida de aluminio, de cinco metros de largo.
En el amanecer y consciente de que no había ningún atacante a bordo, el capitán informó a las autoridades brasileñas que había encontrado dos contenedores abiertos. Hasta entonces, no se sabía si había sido una acción de robo o un intento de contrabando.
“En otros dos contenedores se encontraron 41 bolsas negras, algunas todavía mojadas por las olas o la lluvia, que tenían más de 1.200 tabletas de cocaína “, comentó la delegada de la Policía Federal.
Las autoridades no pueden aun informar si todas las bolsas localizadas se izaron a bordo en el momento de la invasión al buque. Toda la droga fue descargada y la embarcación fue retenida. Al finalizar el pesaje en la madrugada del lunes, se contabilizaron 1.322 kg de cocaína incautada.
Las drogas ilícitas, de no haber sido interceptadas, tenían como destino final el Puerto de Amberes, en Bélgica.

Con información de G1