Debido a las pérdidas reiteradas, la línea aérea escandinava SAS va a vender parte de sus activos y se desprenderá de 6.000 empleados, esto le asegurará préstamos respaldados por el gobierno y mantenerse en el negocio después de años de lucha con los altos costos, informó Reuters.
Los analistas dudaban de que las medidas fueran suficiente para que la aerolínea continuara siendo independiente, ya que su estructura esta diseñada más que para generar ganancias, para asegurar el empleo y la solidaridad nórdica, y se ha paralizado su capacidad para hacer frente a los altos precios del combustible y poder competir con aerolíneas de bajo costo como Ryanair y su rival en la región Norwegian Air Shuttle.
«Esta es realmente nuestra» última jugada», para ver si va a haber una SAS en el futuro», dijo Rickard Gustafson, director ejecutivo, después del lanzamiento de un nuevo plan de rescate de la aerolínea, fundada en 1951, que no ha obtenido beneficios anuales desde el 2007.
El último objetivo del plan es darle a SAS dos años de aire, después de que los bancos y sus accionistas principales, los gobiernos de Suecia, Noruega y Dinamarca, desconecten el cable que la mantiene hasta ahora. Suecia dijo a los demás gobiernos que trató, pero no pudo vender SAS.
SAS dijo que los sindicatos tenían hasta el domingo para aceptar los recortes salariales, que serán para parte del personal de hasta un 17 por ciento.
Un problema clave durante mucho tiempo para la compañía ha sido sus altos costos estructurales. Mientras Norwegian Air Shuttle ha contratado a empleados de fuera de la región nórdica por menos salarios, los aviones de SAS deben ser atendidos por personal nórdico de acuerdo a la proporción de su propiedad estatal.
«Si se va a construir una línea aérea para el futuro, no lo haría así», dijo Ole Christensen Kirchert, consultor danés de industria aérea de la consultora TravelBroker.
«Ellos están tratando de destruir lo que han construido y empezar de nuevo», dijo.
En SAS comentaron que el nuevo paquete de medidas mejoraría las ganancias por US$ 442,54 millones debido a la reducción de costos, mientras que las ventas de activos reforzarían la hoja de balance de la empresa por el mismo importe.
La nueva línea de crédito es de un valor aproximado de US$ 516,29 millones. Esta es proporcionada por siete bancos y los gobiernos de Dinamarca, Suecia y Noruega, pero está condicionada a que los sindicatos acepten los recortes salariales.
Noruega, con sólo 2.555 empleados contra 15.000 de SAS, obtuvo un beneficio antes de impuestos de US$ 24,56 millones dólares en 2011, mientras que SAS registró una pérdida de US$ 236,02 millones.
SAS, que ha perdido US$ 1.830 millones desde inicios del 2002 y ha vendido activos por valor de US$ 11,8 mil millones en 12 años, espera una pequeña pérdida de este año.
«Estamos en un mercado donde la competencia es muy dura», dijo Gustafson, cuyo sueldo US$ 1,48 millones se reducirá en un 20 por ciento como parte del nuevo paquete de ahorro.
El plan de supervivencia de la aerolínea recortará 800 empleos y arrojará otros 5.000 más o menos a través de la venta de activos, con lo que el número de empleados bajará a alrededor de 9.000. Además, los trabajadores que quedan tendrán que hacer frente a los recortes salariales y a obtener pensiones menos generosas.
«Cuando volemos entre Estocolmo y Oslo vamos a tener los mismos costos que en Noruega», dijo Gustafson.
Incluso con el nuevo plan de supervivencia, pocos esperan que la compañía aérea pueda sobrevivir a largo plazo como independiente. «Creo que, con el tiempo, van a ser absorbidos por alguien más grande», dijo el analista de Swedbank First Securities, Hans Erik Jacobsen.
«Para ser un proveedor de una red relativamente pequeña es bastante costoso, y SAS se beneficiaría de las economías de escala si llegase a ser adquirida por una compañía más grande.»
El gobierno de Suecia dijo que había mantenido conversaciones con varios compradores interesados, pero no logró encontrar un postor en los últimos año o año y medio. No dio el nombre de ninguna de las contrapartes, pero Lufthansa ha sido siempre vista como un posible comprador, en la actualidad se dedica a su propia unidad de reducción de costos.
Los activos que SAS pretende vender son Wideroe, unidad noruega de motores de aviones, algunos bienes raíces y la unidad del grupo que proporciona asistencia en tierra.
Se dijo que se tomarían medidas en el plan de pensiones de la empresa para reducir el déficit, estas serían bajarlas a US$ 1,12 mil millones de US$ 1,77 mil millones en la actualidad.
Fuente: Reuters



















