Según la consultora Clarksons, el mercado de los buques Car Carriers fue otro de los sectores del transporte marítimo mundial que tuvo que afrontar difíciles condiciones de mercado en el 2016, lo que se refleja en una baja estimada del 4% en la cantidad de vehículos transportados en el año.
El transporte marítimo de vehículos no pudo recuperar los niveles previos a la crisis de 2008, cuando era uno de los sectores de mayor crecimiento del transporte marítimo y se transportaron 28,3 millones de coches. Las razones fundamentales son su fuerte relación con el crecimiento económico, la demanda de consumo y la venta de automóviles. Durante el periodo de 2013 a 2015 solo creció un 1,4% y para fines de este año está previsto que se hayan transportado solamente 19,8 millones de automotores, un 4% menos que en el 2015.
Según Clarksons, una de las causas fundamentales para este descenso fue el pobre desempeño de las importaciones de los países en vías de desarrollo, los que a su vez se vieron afectados por la baja de los precios de las materias primas. Las ventas de automóviles en estos países cayó fuertemente, y las importaciones de vehículos por vía marítima en Oriente Medio, África y Sudamérica cerrarán este 2016 con un descenso del 10%.
Sin embargo, las regiones de América del Norte y Europa donde las importaciones crecieron moderadamente un 2% y un 4% respectivamente, siguen siendo los dos mayores mercados importadores de vehículos, aunque no crecieron lo suficiente como para compensar las bajas en otros lugares.
Otro de los factores que también afectó a los volúmenes de vehículos transportados en Car Carriers, fue el crecimiento de la producción de automóviles más cerca de los centros de demanda, lo que llevó a una desconexión entre las ventas globales de automóviles, que siguieron aumentando, y los volúmenes de comercio marítimo en Car Carriers.
Esta baja de la demanda provocó un descenso en las tarifas de flete. La mayoría de los armadores operan con contratos a largo plazo, pero los fletes en time charter bajaron moderadamente. Un PCTC (Pure car and truck carrier) con capacidad para 6.500 vehículos costaba US$ 16.000 diarios en las últimas semanas, esto representa un 30% menos que a principios de año. También se incrementó la cantidad de buques Car Carriers puestos en Lay-up y los periodos de espera entre cargas.
Debido a todo esto, los armadores aumentaron los desguaces, se prevé que se envíe a desguace una capacidad equivalente a 200.000 vehículos este año, cifra que cuadriplica la del 2015.
Para Clarksons, el futuro en este sector es incierto, sobre todo teniendo en cuenta que no parece que la tendencia en la demanda vaya a cambiar y crecer fuerte a corto plazo.



















