
El Hammonia Grenada preparado para su desguace
El buque de contenedores Hammonia Grenada, construido en 2010 y con una capacidad de 4.249 Teus, se envió a desguace por un valor estimado de US$ 5,5 millones tras haber costado US$ 60 millones, una diferencia de 90,8%. Esto muestra hasta donde las líneas marítimas están dispuestas a sufrir grandes pérdidas sobre el costo original de los buques para concentrar sus flotas con buques más grandes.
El año pasado fue record en la venta para chatarra de buques portacontenedores a muy bajos valores, además un fuerte aumento en los precios del acero impulsó una nueva ola de desguace de buques para equilibrar la relación entre la oferta y la demanda en el transporte de contenedores.
Según el especialista Braemar ACM de Londres, en el 2016 hubo 189 buques desguazados (658.000 Teus), un nuevo récord para la industria de contenedores.
Según el último informe de Braemar, el desguace de buques portacontenedores este año ya alcanzó las 56 unidades, por un total de 185.500 Teus, un número significativo si se lo compara con los 16 buques (45.000 Teus) enviados a desguace en el mismo período de 2016.
La entrega de tonelaje de nueva construcción asciende a 91.500 Teus, sólo 18 buques en lo que va del 2017, debido principalmente a que hay demasiados barcos para muy poca carga.
La gran perdedora fue la surcoreana Hanjin, que se fue a pique en agosto pasado dejando una flota de buques que van a ser desguazados o vendidos.
Esto puso en evidencia la fragilidad de las líneas de contenedores en un ciclo donde las tarifas de flete están extremadamente bajas, y provocó pánico entre los propietarios de cargas a bordo de sus barcos.
Drewry explicó que se pudo ver un impacto inmediato en la flota de buques portacontenedores en lay-up, que surgió después de la desaparición de Hanjin, cuando 98 barcos con una capacidad total de alrededor de 610.000 Teus de repente quedaron sin trabajo.
La flota ociosa pasó de 904.000 Teus a mediados de agosto a 1,7 millones de Teus a mediados de noviembre
Drewry declaró: «Con un exceso tan grande de buques portacontenedores disponibles y un limitado crecimiento de la demanda, es discutible hasta qué punto puedan estos buques atraer un gran mercado, incluso a precios bajos. Es probable que los barcos más grandes y nuevos tengan el mayor atractivo».



















