Domingo 09 de december de 2018

Guerra comercial. Maersk una de las primeras víctimas

17/7/2018

Maersk, la mayor empresa marítima del mundo, es la primera gran víctima de la actual guerra comercial desatada entre los Estados Unidos y China.

guerraEsta guerra comercial es descripta como “la mayor guerra comercial de la historia”, y los primeros grandes perdedores directos en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China son los grandes operadores de buques de contenedores, cuyas mercaderías están ahora sujetas a nuevos aranceles.
Ese proteccionismo comercial se tradujo en una reducción de las importaciones y exportaciones y la industria del transporte marítimo sufre por esa disminución de volúmenes.
Y a nadie le va peor que a la danesa A.P. Moeller-Maersk, la compañía de transporte de contenedores más grande del mundo.
Según Bloomberg, Maersk ya perdió este año casi un tercio de su valor en el mercado, a medida que los inversionistas pierden confianza ante las medidas proteccionistas de Washington y las represalias de otros gobiernos, principalmente de Pekín.
A principios de julio, Estados Unidos comenzó a aplicar aranceles sobre cientos de productos chinos por valor de US$ 34.000 millones anuales.
China acusó a EE.UU. de iniciar la “mayor guerra comercial en la historia económica” y empezó a tomar medidas de represalia.
Esto provoca un encarecimiento de los productos que ambos países importan, disminuyendo la demanda y la cantidad de bienes que se transportan entre ambos países.
Maersk controla alrededor del 20% del comercio marítimo mundial y es la segunda en transporte de contenedores en el corredor comercial Lejano Oriente-América del Norte, con un 15% del mercado.
La disminución de exportaciones de China, producto de las nuevas tarifas y aranceles impuestos por EE.UU. ya están dejando su huella en los resultados financieros de Maersk. La empresa danesa bien podría encontrar difícil reportar ganancias este año.
Bloomberg cita a Per Hansen, un economista de inversión del banco Nordnet en Copenhague, que dice que Maersk guerraactualmente se encuentra “en el ojo del huracán” cuando se trata del daño que causará la guerra comercial.
Hansen estima que las acciones de la compañía transportadora podrían caer por lo menos otro 10%.
La industria del shipping depende históricamente del crecimiento económico para estimular la demanda de sus servicios.
Con la desaceleración económica actual y el inicio de lo que se llama la mayor guerra comercial de la historia, los transportadores marítimos como Maersk no podrán esperar que la demanda haga crecer sus negocios.
También cabe aclarar que la industria está pasando por un problema de exceso de capacidad, siendo Maersk una de las empresas navieras más afectadas ya que opera algunos de los buques más grandes del mundo.
“El problema del exceso de capacidad es que baja los costos”, explicó a Bloomberg Jan Voetmann, director del grupo de análisis de datos de Maersk. “Eso hace que los transportadores busquen mayor eficiencia lanzando embarcaciones más grandes. Eso crea más exceso de capacidad”.
Maersk lleva meses advirtiendo sobre los efectos devastadores de una reducción en el comercio global, desde que el gobierno Trump retirara a EE.UU. del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, TPP, en enero de 2017.
Pero el golpe empezó a sentirse con la imposición de aranceles a las importaciones de acero y aluminio, y luego otras nuevas tarifas a productos chinos, que se anunciaron a principios de julio.
En represalia, China impuso sus propios aranceles a los productos de agricultura y manufacturación que importa de Estados Unidos.
Este ida y vuelta en la imposición de aranceles tiene un doble impacto sobre las compañías de transporte marítimo, ya que los buques que llevan el acero y aluminio a los puertos estadounidenses son cargados con productos agrícolas y manufacturas para el viaje de regreso.
Pero además, a Maersk no solo la hace tambalear la disminución del volumen de carga en ambas direcciones, sino también la difícil renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA).
Y, para colmo, la compañía danesa también anunció en mayo que estaría cerrando una pequeña operación en Irán ante la inminente reimposición de sanciones de EE.UU. contra ese país.
La guerra comercial, sin embargo, no sólo representa un enorme problema para la empresa marítima.
“También será un problema para el mundo y los estadounidenses y, de hecho, para los chinos”, advirtió al diario Financial Times Soren Skou, director ejecutivo de Maersk.

Con información de Bloomberg y la BBC